sábado, 21 de mayo de 2011

¡Pueblos de Europa Levantaos! comunicado del CE del PCPA y el CA de los CJC ante las acampadas en Andalucía

Hace un año se enarboló desde la Acrópolis de Atenas el llamamiento: ¡Pueblos de Europa, levantaos!. Se extendieron las movilizaciones desde Grecia a Portugal … En España participamos en la Huelga General. Las cúpulas sindicales optaron por doblegarse a las directrices del capital: por el pacto social. Pretenden reeditar la segunda versión de los pactos de la Moncloa. El panorama parecía nada halagüeño. Sin embargo las movilizaciones del 15 de mayo han prendido una mecha.

Las movilizaciones espontáneas suelen caracterizarse por la improvisación. Por ello es importante la participación en asambleas.

Sólo una reflexión, no hay lucha social que pueda considerarse como apolítica, la noción de ciudadanos es un tanto espúrea. Pues somos explotad@s con trabajo precario o en paro. Los miles de deshauciad@s, excluid@s del trabajo, con trabajo temporal, sin derechos laborales, sin pensiones en el futuro, sin vivienda, estrangulad@s por las facturas. Existe una clase explotadora y otra clase explotada. El sistema capitalista nos quiere fragmentados en el individualismo.

Por ello hacemos un llamamiento a luchar contra la explotación, pues nuestras desgracias no provienen de un castigo divino.

La clase capitalista: las transnacionales, el Banco mundial, el Fondo Monetario Internacional, los bancos, la Unión €uropea, la patronal impone sus directrices sobre los trabajadores asalariados, estudiantes, trabajadores autónomos: es decir a las grandes mayorías.

Allí donde estemos interviniendo las consignas de "Nacionalización de la banca y los sectores económicos productivos", el "No a la Reforma de las Pensiones y la Reforma Laboral", "O trabajo estable o subisido digno indefinido", contra "la unión €uropea que nos explota y nos saquea", "Menos Guerra y más trabajo (no a las intervenciones imperialistas en Libia, Libano, Aganistan)","Con monarquia no hay Democracia: IIIª República Ya!!!" deben de ser de entre otras reivindicaciones las que podamos introducir, debatir y reivindicar interviniendo como pueblo trabajador.

Es importante que esta ola de movilización se extienda y multiplique en miles de asambleas contra el paro y la precariedad. Es necesario que el asociacionismo más consciente de las luchas apoye las movilizaciones y que se evite estigmatizar el asociacionismo y diversidad de todo movimiento en defensa de los explotad@s, excluíd@s y humillad@s. Que los CUO (Comités por la Unidad Obrera) y las asambleas proliferen hasta el último rincón y la rebeldía corra como la pólvora contra el capital. Que no nos callen, que no nos arrodillen, que no nos dobleguen, la lucha será larga y dura por ello es clave: organizarse, organizarse y organizarse para que no nos derroten y podamos acabar con la dictadura del capital y conquistar la democracia de los explotad@s, de los de abajo, de la inmensa mayoría. Solo dando pasos hacía la Revolución Socialista esto será posible. Seguro que todos aprenderemos de nuestras experiencias de lucha para que esto sea una realidad más temprano que tarde.

¡Contra el paro y la precariedad!
¡ANDALUCES Y ANDALUZAS: LEVANTAOS! 

Comité Ejecutivo del PCPA-PCPE y Comité Andaluz de los CJC

viernes, 20 de mayo de 2011

Suspendido el acto en San Ildefonso

Debido a que los miembros del grupo teatral están participando en las acampadas en la Puerta del Sol y en Granada, nos hemos visto obligados a suspender el acto previsto para la tarde de hoy. Apoyamos y respetamos su postura de secundar las movilizaciones, en las cuales también estamos tomando parte en nuestra ciudad, aportando propuestas, iniciativas y esfuerzos. Salud y disculpas a todos los asistentes.

sábado, 14 de mayo de 2011

LA JUVENTUD NO SE RESIGNA: ¡EL 22-M VOTAMOS POR LA REVOLUCIÓN! ¡VOTA PCPE!

La juventud estamos hartos de preguntarnos para qué sirven las elecciones, estamos frustrados de ver cómo no hay diferencia entre votar PP o PSOE, escuchamos eso de que los políticos son todos iguales y que es imposible cambiar las cosas.
Y en cierta manera, es así.

Pero, ¿por qué? ¿Por qué no hay más que una opción, que se presenta en dos grandes candidaturas? ¿Por qué gobierne quien gobierne, sólo les interesamos el día que hay que pasar por las urnas? ¿Por qué de todos los gobiernos se descubren casos de corrupción? ¿Por qué votamos un programa y luego nos imponen las medidas que les da la gana (reforma de las pensiones, plan Bolonia, reforma laboral,…)?

Estaríamos equivocados si creyésemos que el problema son nuestros políticos. Nuestros políticos son malos, cierto, pero echando un vistazo a los países vecinos, la cosa no mejora. No es un problema de calidad humana, ni de ética, ni de elegir a partidos más pequeños, sólo por el hecho de no ser PP y PSOE. Es un problema de quién manda realmente en esta sociedad.

Vivimos en una sociedad capitalista, donde una pequeña minoría tiene la propiedad de los medios de producción. Y quien produce vende, quien vende tiene dinero, quien tiene dinero paga campañas electorales y quien las paga recibe luego los favores de los distintos gobiernos. Ningún comunista está en contra de la propiedad personal, estamos en contra de la propiedad privada sobre los medios de producción, estructuras que sirven para el enriquecimiento de una élite –a costa de nuestro trabajo- y para esclavizarnos.

Tampoco vemos como enemigo al panadero, a la farmaceútica, al camionero o a la de la tienda de informática. Los culpables son esos 37 grandes empresarios que se reunieron con el gobierno para diseñar la salida de la crisis. O más bien, su salida de su “crisis”: más recortes, menos salarios, más años de trabajo, más explotación.

La historia conoce muchos tipos de dominación. En Roma gobernaban los patricios, o, si se quiere, se gobernaba para ellos. En la época medieval se gobernaba para dos estamentos: clero y nobleza. Y hoy, como siempre, la política sigue siendo el reflejo de los grandes intereses económicos. En la empresa mandan ellos y en el gobierno, también.

Bajo el repetitivo discurso de que vivimos en democracia se oculta una gran verdad: nos dejan opinar, pero no decidir. En Roma se votaba, tanto como en Grecia. No todos ni todas. Y aunque se votara, nadie podría afirmar que esa “democracia” no estuviese diseñada para perpetuar las estructuras de dominación que entonces existían: el imperio, el esclavismo, la marginación de la mujer, la explotación.

Lo mismo pasa hoy, votamos, sí, pero en campañas que ensalzan a los partidos del sistema. Campañas a las que acceden quienes tienen dinero y tiene dinero quién lo recibe de los bancos. Esos no somos los comunistas ni ninguna fuerza política que queramos quitarles sus privilegios. Campañas que no cesan tras las elecciones, sino que siguen a través de un bombardeo constante de información en medios de comunicación, que, por cierto, son propiedad de la misma élite económica que luego se reúne con el gobierno.

Y si el control de la información no fuese ya suficiente, luego descubrimos que las campañas pierden valor, en la medida en que votar “protección social” –como prometió Zapatero, frente al “decretazo” representado por Rajoy- se traduce en todo lo contrario.
¿Cuál es la solución? La solución no es “pasar” de la política, porque con eso sólo les dejamos seguir haciendo lo que les da la gana. Y eso pasa factura, a todos los niveles: en nuestras condiciones de trabajo, en nuestra edad de jubilación, en qué se empleen nuestros impuestos y en todo lo que nos estamos perdiendo por vivir en un sistema de explotación como el capitalista.

La solución pasa por decir basta y romper con el sistema. Es necesario luchar. Luchar hoy, luchar el 22 de mayo y seguir luchando después. La lucha hoy es un voto. Pero mañana es organizarse para reivindicar un modelo educativo diferente, es luchar contra el paro, contra la precariedad, contra los despidos.

¿Por qué somos los comunistas la alternativa? Porque, como decíamos antes, no es un problema de personas o de partidos. En Inglaterra la situación es muy parecida a la de España. No tienen PP y PSOE, pero tienen Laboristas y Conservadores. No tienen a Rajoy y Zapatero, pero tienen a Cameron y Miliband. El sistema necesita esas estructuras para dominarnos, el problema son las estructuras y la dominación, que surgen de la economía.

Sólo los comunistas planteamos una lucha a todos los niveles contra este sistema de explotación: en la empresa, en los institutos, en la universidad, en las elecciones,…

Por eso, el 22 de mayo tenemos otra ocasión para confrontar con el sistema capitalista, para plantear la única alternativa posible. Los Colectivos de Jóvenes Comunistas (CJC) llamamos a la juventud a votar las candidaturas del Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE) en las próximas elecciones. Los comunistas planteamos una lucha integral contra el sistema. Un comunista en las instituciones es un portavoz del pueblo y de las luchas de la calle, no es un profesional de la política ni un vividor.

Nuestro objetivo es el fin de esta sociedad capitalista y liberar a la clase obrera, los sectores populares y la juventud del yugo de la explotación. Para ello proponemos un sistema nuevo: el socialismo, una sociedad sin clases, en la que las personas no estemos al servicio de la economía, sino que la economía, la cultura y la política tengan como fin satisfacer nuestras necesidades como personas.

Las medidas inmediatas que proponemos son:
-Nacionalización de la banca, para entre otras cosas- destinar el crédito a las necesidades del pueblo, y acabar con el robo de viviendas que, a través de las  hipotecas, la banca hace a cientos de miles de familias.
-Defensa del sector público, contra las privatizaciones (sanidad, educación, transporte, etc.), y rescate de lo privatizado para que la propiedad pública esté al servicio del pueblo.
-Socialización de los suelos urbanizables, para combatir la especulación y la corrupción urbanística, y bajar el precio de las viviendas, construyéndolas en régimen cooperativo.
-Comités de Distrito en los municipios, para organizar el poder del pueblo y su participación en la gestión pública, poniendo los cimientos para que democracia signifique poder popular y no la farsa que hoy existe. La democracia nace de lo más pequeñito.
-Políticas sociales públicas, asistencia a las personas más golpeadas por la crisis, que nadie pase hambre ni pierda su vivienda, ni se le corte la luz o el agua por falta de pago.
-Política fiscal progresiva, rebajando los impuestos a sectores obreros y populares y aumentándolos a la burguesía acomodada. IBI cero para viviendas populares de primera residencia.
-Transporte colectivo, de gestión y titularidad pública, para luchar contra la contaminación y para priorizar los espacios de uso peatonal y cambiar las ciudades a la escala humana.
-Fomento del empleo, dando prioridad a las obras más intensivas en mano de obra y para equipamientos de los barrios populares (bibliotecas, guarderías, parques, etc.) que  puedan ser realizadas por pequeñas y medianas empresas.
-Desmilitarización, de aquellos territorios con grandes instalaciones militares, muchas de ellas al servicio de la OTAN. Recuperación de los terrenos para uso social colectivo.
Votar al PCPE es un voto de protesta y compromiso. Somos un voto al margen de los partidos mayoritarios, que no transforman el sistema, sino que lo gestionan. Por eso, votar comunista es votar por los intereses de las grandes mayorías y contra los intereses de los ricos.

Un voto para el PCPE es un voto contra las ETT’s, contra los contratos de becas y prácticas no remunerados, contra la temporalidad y la precariedad. Es un voto contra el sistema capitalista que, inmerso en una situación de crisis, empuja a la juventud a una tasa de paro de casi el 40% y a una tasa de temporalidad del 45,95%. Esto, sin olvidar que estamos a punto de alcanzar el record histórico de los 5 millones de parados.

Un voto para el PCPE es un voto contra la privatización de la educación, contra la implantación de la Estrategia Universidad 2015 –que es una extensión del camino que abrió el Plan Bolonia-, contra la reducción de plazas y contra la subida de tasas; por una educación pública, gratuita y de calidad.

Un voto para el PCPE es un voto antipatriarcal, un voto contra la opresión de género, un voto por la igualdad en los centros de trabajo, y en todos los aspectos de la vida, en lo público y lo privado. Es un voto contra la violencia de género, contra la discriminación salarial, por las libertades sexuales y reproductivas, en definitiva, es un voto por la abolición del patriarcado.

Un voto para el PCPE es un voto solidario, internacionalista y antiimperialista, un voto en defensa de los pueblos y naciones que buscan su camino al margen del imperialismo y el capitalismo. Es un voto contra la OTAN y el proyecto imperialista de la Unión Europea.

Un voto para el PCPE es un voto republicano, contra el régimen monárquico y antidemocrático impuesto tras la dictadura franquista. Por la república socialista, por una memoria justa, por la respuesta política al derecho de autodeterminación de pueblos y naciones y que iniciará la etapa histórica del poder obrero.

Un voto para el PCPE es un voto al margen de las opciones reformistas, es un voto transformador, es un voto de juventud, de futuro, pues el socialismo es la única alternativa que traerá las mejores condiciones para la mayoría, para la clase trabajadora.

Ante todo esto la juventud debe optar por un voto consciente, un voto anticapitalista, un voto para el Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE).


sábado, 7 de mayo de 2011

Nuestro programa

En una sociedad como la nuestra, dividida en clase sociales con intereses objetivos contradictorios e irreconciliables, no es posible elaborar un programa “para todos”. No es posible defender al mismo tiempo los intereses del empresario que despide, que no paga, que alarga la jornada laboral… y a la vez representar a los trabajadores y las trabajadoras a quienes éste explota. No es posible defender el derecho a una vivienda digna para los sectores populares y agradar al mismo tiempo a los promotores, constructores y especuladores que se enriquecen y benefician con las necesidades de la mayoría. No es posible defender el pequeño comercio y favorecer, a la vez, la instalación de grandes superficies comerciales que uniforman el consumo y supeditan el ocio y la cultura al beneficio privado.

Por tanto, nuestro programa se confronta necesariamente con los intereses de las clases dominantes y no lo oculta, sino que lo expone abierta y públicamente.

El programa del PCPE es para el estudiantado que sabe que el discurso de algunos profesores esconde mucho más de lo que cuenta. Es para quienes buscan la verdad y se cuestionan lo que escuchan.

Es para los compañeros y las compañeras de los polígonos industriales, para los trabajadores que acuden a las huelgas y manifestaciones, para quienes ante el recorte de derechos que estamos sufriendo alzan la voz y luchan contra el sistema establecido.

Es para los y las sindicalistas que acompañamos en los piquetes de la Huelga General del 29 de septiembre, para los sectores más conscientes del movimiento obrero, que luchan cada día para que la clase trabajadora resista los ataques del capitalismo.

Es para quienes se hacen cargo del hogar sin que nadie valore su labor y son conscientes de que son imprescindibles para que la sociedad siga funcionando.

Es para los funcionarios, que han visto como han sufrido recortes mientras la administración gasta en asesores y personal de confianza creando clientelismo político.

Es para los pequeños autónomos, que sufren la crisis sin que nadie esté de su lado, cerrando los negocios mientras el Gobierno mira a otro lado y da miles de millones a la banca y entidades privadas.

Es también para el profesorado que, desmarcándose de las líneas habituales, aprovecha sus clases para incentivar al alumnado y mostrarle otras formas de encarar la realidad, utilizando análisis científicos en lugar de pregonar el discurso oficial.

Es para la intelectualidad comprometida, para quienes con sus palabras y su ejemplo, dan voz a aquellos que no la tienen.

Este programa es, en definitiva, para todos aquellos y aquellas personas que desean ser libres. Para quienes saben que vivimos bajo una dictadura encubierta, capitalista, y la clase política responde a los intereses de la banca y del gran capital, desoyendo los intereses de la mayoría, olvidándose de los derechos de la clase obrera. Para quienes quieren romper esas cadenas y empezar a construir una sociedad más justa, más igualitaria.

Algunos puntos de nuestro programa electoral:

Limitar los sueldos de alcaldes y concejalas/es (salario mínimo interprofesional, es decir, 641,40 € mensuales) y suprimir la contratación de asesores.

Establecer la firma del Compromiso de Renuncia como Concejal. En caso de petición popular, el concejal/la a quien el pueblo solicite la dimisión a través de un procedimiento regulado deberá renunciar a su acta.

Establecer Asambleas de vecinos y vecinas por barrios y distritos como mecanismo básico permanente de ejercicio de poder popular. Revisar el Reglamento de Participación Ciudadana para la incorporación de los nuevos mecanismos de gestión democrática de base de la ciudad, incluyéndose en él el carácter vinculante de las decisiones tomadas por estos organismos.

Elaborar una Ley de Iniciativa Popular que permita la participación ciudadana individual y colectiva para cuestiones de importancia social, en la cual sólo se exija un 1% y un 3% de las personas censadas de la ciudad para promover una iniciativa municipal a debatir por el pleno obligatoriamente o solicitar un referéndum vinculante, respectivamente.

No a privatizar servicios del Ayuntamiento, y revertir a manos municipales todas las empresas y servicios públicos privatizados.

Hacer realidad la transparencia en la gestión y de las cuentas municipales. El Gobierno municipal publicará, con carácter anual, un informe sobre el estado económico del Ayuntamiento.

Implantar un Programa Básico de Equipamientos Sociales Autogestionados de forma democrática en todos los barrios populares: red de guarderías, casas de cultura, instalaciones deportivas, espacios libres, bibliotecas, casas de la mujer, clubes de pensionistas, etc. Abrir Casas de la Juventud en todos los barrios donde los jóvenes puedan organizar su ambiente, sus fiestas, sus juegos, sus eventos lúdicos, culturales y políticos.

Constituir un Programa de Ayudas al Autoempleo y a las Cooperativas Obreras. Medidas activas en materia de financiación, exención de impuestos y tasas, formación, apoyo técnico y legal, etc., que permitan a las personas desocupadas emprender proyectos gestionados colectivamente. También, recuperar instalaciones industriales abandonadas para su uso.

Constituir una Bolsa de empleo local, con baremos claros y transparentes de todas las categorías para cubrir contrataciones temporales en el Ayuntamiento. Compromiso del Ayuntamiento contra el empleo precario: conversión de los trabajadores municipales en régimen de beca en personal laboral.

Aumentar la presión fiscal a los grandes centros comerciales y a las empresas multinacionales y reducir impuestos del pequeño comercio y del comercio tradicional.

Por una política de vivienda que frene la especulación y ponga la ciudad al servicio de las clases populares. La empresa municipal SOMUVISA (Sociedad Municipal de Vivienda de Jaén) fomentará la construcción de viviendas de precio asequible para rentas bajas y en régimen de alquiler, eliminando el precio del suelo para el cálculo del mismo. Creación de un impuesto especial sobre la vivienda vacía que propicie los alquileres a bajo precio de viviendas para frenar la especulación inmobiliaria.

Por la puesta en valor del patrimonio histórico de nuestra ciudad: rehabilitación de espacios como la Casa de la Virgen y otros para su uso como centros de creación de cultura. Impulso de la declaración del cementerio de San Eufrasio como Bien de Interés Cultural.
El próximo 22 de mayo, ¡vota comunista, vota PCPE!
Comunistas: La fuerza del pueblo trabajador

viernes, 6 de mayo de 2011

Inauguración de la campaña electoral en Jaén. ¡Comunistas, la fuerza del pueblo trabajador!



En la madrugada de hoy, viernes, 6 de mayo, el Partido Comunista de los Pueblos de España ha procedido a inaugurar oficialmente su campaña electoral  en la capital jiennense de cara a los próximos comicios locales del 22 de mayo.
Bajo el lema: “Comunistas: la fuerza del pueblo trabajador”, la campaña electoral tratará de aglutinar el voto comunista y obrero en torno a la candidatura encabezada por el Secretario Local del Partido Comunista del Pueblo Andaluz-Partido Comunista de los Pueblos de España en la ciudad de Jaén, Julián Ávila de la Casa.
Precisamente, con la intervención de Julián Ávila comenzó el acto de inauguración de campaña en el barrio obrero de La Merced, concretamente en la señera Plazoleta del Conde (Plaza Cruz Rueda).
El Secretario Local del PCPE puntualizó, ante los militantes y simpatizantes que se dieron cita en la plaza, que las elecciones del 22 de mayo eran una ocasión más para organizar la lucha del pueblo trabajador, y hacía un llamamiento a la clase obrera a organizar sus fuerzas para enfrentarse a las políticas desarrolladas por la oligarquía, que ha cargado sobre las espaldas del pueblo trabajador las consecuencias de la crisis que los banqueros y el gran capital han generado.
Ávila continuó su intervención incidiendo en que la actual crisis capitalista está siendo utilizada por la oligarquía y sus gobiernos (sean del PP, PSOE, IU o grupos nacionalistas) para recomponer sus sistema de dominación, sistema capitalista donde la clase obrera será siempre explotada, y cada vez más esclavizada.
Sin más dilación, se procedió a la acostumbrada pegada de carteles pidiendo el voto en las próximas elecciones locales. Además de en la Plaza Cruz Rueda, se pegaron carteles en otros puntos de la ciudad.

domingo, 1 de mayo de 2011

1º de Mayo ROMPAMOS EL PACTO SOCIAL, LUCHEMOS POR NUESTROS DERECHOS



Desgraciadamente, desde el estallido de la actual crisis capitalista, la clase trabajadora y los sectores populares de nuestro país están sufriendo una serie de lecciones dramáticas. Sus condiciones laborales y de vida están siendo golpeadas terriblemente por parte de una burguesía y sus correspondientes gestores políticos que, en un desesperado intento por transitar hacia un nuevo periodo de acumulación, no están dudando en arrasar con derechos históricos adquiridos. Todas y cada una de las medidas que están implementando tienen el mismo denominador común: cargar las consecuencias de dicha crisis sobre la espalda y sobre el futuro de esa mayoría trabajadora.

Sin embargo, todas estas lecciones que los trabajadores y las trabajadoras están recibiendo por parte de los distintos representantes del capital sin duda van a agudizar el desarrollo de lucha de clases, y van a disponerlos en una situación de aumento de toma de conciencia sobre su realidad como clase explotada, que necesita necesariamente elevar el grado de confrontación y de lucha contra todos aquellos sectores que, directa o indirectamente, están participando en el robo cotidiano que se está cometiendo a diario contra el pueblo trabajador.

Con la actual crisis se desploma la falacia que trató presentar al capitalismo como el modo de producción capaz de asegurar un futuro digno próspero y estable, también para la clase obrera; sobre la hipotética capacidad del capitalismo para hacer conciliables los intereses de las distintas clases sociales, e incluso para tender a la desaparición de las mismas. El fraude presentado, en definitiva, a la clase trabajadora sobre el supuesto crecimiento ilimitado que bajo el capitalismo todo el pueblo, independientemente del papel que jugase en el proceso productivo, iba a poder experimentar en sus condiciones de vida, se desmorona irremediablemente. El aumento de la miseria y de la explotación, y un brutal recorte de derechos, constituyen la única recompensa con la cual quienes dirigen el aparato económico y político del estado capitalista pagan los trabajadores y las trabajadoras, buena parte de los y las cuales fiaron su futuro a este discurso, y que ahora sufren las consecuencias en forma de dramática realidad.

Pero la lucha de clases no se detiene, sin ir más lejos, hace pocos días concluyó en Atenas el 16 Congreso de la Federación Sindical Mundial (FSM). En él los sindicatos de clase de todo el planeta (que agrupan a 85 millones de trabajadores en más de 100 países) decidieron extender la lucha de clases y unir a los trabajadores frente al capitalismo mundial. la clase obrera busca constantemente jugar su papel histórico y su emancipación como clase. Resuelve organizarse, enfrentar la dominación del capital y se apresta por tanto a su liberación definitiva, que pasa necesaria y exclusivamente por la conquista del Socialismo y el Comunismo.

Y lo hace así porque comprueba el papel histórico que la socialdemocracia, representada por el gobierno del PSOE, vuelve a jugar como herramienta política que es fiel garante de los intereses de la oligarquía financiera. Ha podido comprobarlo al verla primero negar la existencia de la crisis; después regalando miles de millones de euros del erario público para salvaguardar los beneficios bancarios; más tarde aumentando los precios de los carburantes, de las tarifas eléctricas, o facilitando la subida de los precios de los alimentos de primera necesidad, y todo ello mientras reducía o eliminaba impuestos a la minoría explotadora; posteriormente permitiendo el desahucio de cientos de miles de familias trabajadoras, volviendo a proteger los intereses de inmobiliarias y entidades financieras. También la ha visto privatizar servicios públicos, imponer una contrarreforma laboral que facilita el despido o que precariza aún más el mercado laboral; aplicar una contrarreforma del sistema de pensiones que exige trabajar más años para cobrar menos. Y la está viendo preparar una contrarreforma de la negociación colectiva que, pretendiendo calcular los salarios en función de la llamada productividad, va a aumentar el grado de explotación de la clase obrera en los centros de trabajo.

En definitiva, la dura escuela de la crisis capitalista enseña a la clase obrera a rechazar el grosero engaño al que trata de sometérsela para que siga considerando un gobierno del PSOE como si fuese algo distinto a lo que pueda representar otro regido por el PP. Enseña que ambos no son sino instrumentos diseñados para ir turnándose, a través de los procesos electorales, y en función de la coyuntura política y económica del momento, a salvaguardar los privilegios de una minoría explotadora, y que siempre tienen con estos partidos al frente sus negocios y beneficios a buen recaudo.

Pero la crisis capitalista también muestra el papel que las cúpulas de las organizaciones sindicales mayoritarias juegan en este escenario de crisis. La clase obrera ha comprobado que sólo tras reclamar de forma contundente la huelga general como la necesaria respuesta que había que dar a los ataques de la patronal y sus gobiernos, dichas cúpulas se avinieron a convocarla. Ha visto que dicha huelga general, si no estaba enfocada a ser una jornada que abriera un periodo de movilizaciones sostenido en el tiempo y que aumentase progresivamente el nivel de confrontación hasta derribar todas y cada una de las medidas que los representantes del capital tenían previsto aplicar, iba a terminar convirtiéndose en la antesala de la enésima traición, con el correspondiente engaño a sus expectativas por parte de estos cuadros de mando sindicales cooptados por el poder burgués, y que juegan el papel de desorganizar, desorientar y desmovilizar a la clase obrera con el discurso de la paz social y con la praxis de la negociación a la baja de derechos. Quienes son cómplices a la hora de maniatar la capacidad de lucha de los trabajadores y las trabajadoras; quienes negocian con la burguesía y sus lacayos políticos la rendición e inacción de la clase obrera; quienes representan el papel de liquidadores progresivos de estos derechos, pretendiendo además hablar en su nombre, forman, en definitiva, parte del entramado de dominación capitalista, y como tal deben ser denunciados y combatidos por esa mayoría trabajadora.

La crisis capitalista también ha vuelto a retratar a la Unión Europea como conglomerado de instituciones, profundamente antidemocráticas en el fondo y en las formas que, al servicio de la oligarquía, tratan de recomponer el proceso de reproducción ampliada del capital imponiendo a los Estados miembros todo un paquete de medidas políticas y económicas de carácter social, salarial y laboral que están liquidando derechos históricos. No hay salida ni futuro digno para la clase obrera ni para los pueblos de Europa mientras sigamos sujetos a esta superestructura política creada y desarrollada exclusivamente para servir a los intereses de la minoría explotadora, disputando mercados y zonas de influencia con el otro gran polo imperialista que son los EEUU. La Unión Europea pretende convertirse en la coartada que los partidos del sistema utilizan en su intento por lavarse las manos acerca de las consecuencias de estas medidas, pero olvidan mencionar que son esos mismos partidos del sistema quienes gobiernan las instituciones de la UE y dirigen sus políticas.

La última y clarificadora lección que la clase obrera ha aprendido de la actual crisis capitalista la constituye la bancarrota del reformismo político representado por Izquierda Unida y el mal llamado Partido Comunista de España (PCE), organizaciones que ante el nuevo estallido de las contradicciones del sistema reniegan nuevamente de cualquier método de análisis científico de la realidad, rechazan la necesidad de acentuar la lucha de clases para confrontar hasta su derrota a los distintos representantes políticos y económicos del sistema, y abominan de cualquier discurso y praxis emancipadora para la clase trabajadora que denuncie el capitalismo existente en su totalidad, y no exclusivamente unos “excesos” que, en todo caso, pueden ser aliviados gracias a reformas parciales o a supuestas mejoras “humanitarias” del mismo. Se convierten en cómplices de un sistema cuando, de facto, renuncian a derribar el capitalismo, cuando por buscar acomodo en el entramado institucional burgués desorientan a la clase obrera y al pueblo repudiando la necesidad de luchar hasta la conquista del Socialismo y el Comunismo.

Pero también hay lecciones que extraer en clave positiva cuando las consecuencias de la crisis capitalista se acentúan. Las masas toman conciencia y perciben el análisis y las orientaciones de su Partido, del Partido Comunista, como las únicas que ofrecen una salida cierta al negro futuro que el capitalismo ha dispuesto para ellas. Desaparecen todas las expectativas en cualquier proceso de reformas dentro del sistema. Porque el sistema no está en crisis; el sistema es la crisis, es el paro, es la miseria, es la explotación, y es la perpetuación de un orden impuesto de una minoría explotadora a una mayoría obrera y popular. Y contra eso se dispone a organizarse y luchar, sumándose a las filas de su organización partidaria, del PCPE.

Los trabajadores y las trabajadoras deben apostar en sus centros de trabajo por los Comités para la Unidad Obrera (CUO), verdaderos espacios de acción sindical donde, independientemente de la afiliación a unas determinadas siglas sindicales determinadas, o sin pertenecer a ninguna, se puedan abrir foros de elaboración y prácticas sindicales realmente clasistas y combativas, donde se pueda ejercer con decisión y eficacia la lucha por los derechos económicos ahí donde se manifiesta de forma más evidente la explotación y el robo cotidiano que como clase obrera sufrimos cotidianamente: en el puesto de trabajo

Los Comités para la Unidad Obrera (CUO) están llamados a jugar un papel de aglutinante de los trabajadores y las trabajadoras, de unificador en cuanto al análisis y la acción conjunta de todo el sindicalismo de clase, por encima de siglas determinadas, y sin buscar en enfrentamiento por razón de la pertenencia a cualquiera de ellas, pero sin esconder su oposición frontal a toda práctica de traición o desmovilización, estrategias para perpetuar la llamada paz social como instrumento que intenta frenar el legítimo y necesario ejercicio de la lucha de clases en el plano económico.

Este 1º de Mayo debe manifestarse la actitud militante de una clase obrera que, con su Partido Comunista al frente, sitúe en primer plano una serie de elementos: el rechazo frontal a la llamada paz social como práctica suicida para los intereses de una clase obrera, cuyas consecuencias ya está sufriendo en cuanto a retroceso de derechos se refiere; la necesidad de pasar a la ofensiva, a organizarse y preparar las movilizaciones necesarias para, no sólo recuperar aquello que nos está siendo arrebatado, sino para despojar de sus privilegios a una minoría cuya opulencia descansa sobre nuestras condiciones de trabajo y de vida, cada vez más penosas; y, fundamentalmente, para demostrar la bancarrota definitiva del capitalismo como sistema que nada positivo tiene que ofrecer a una mayoría obrera y popular que, en consecuencia, renuncia a depositar sus esperanzas en cualquier reforma del mismo, y se apresta a combatir por su superación definitiva con la conquista del Socialismo y el Comunismo.

jueves, 14 de abril de 2011

Por la República Socialista, por el Frente Obrero y Popular


Este 14 de abril de 2011 se conmemora el ochenta aniversario de la proclamación de la II República, experiencia histórica que despertó enormes expectativas en la clase obrera y en los sectores populares, y que contó con un inmenso apoyo de masas desbordando las estructuras de represión de los estamentos más reaccionarios de la sociedad española, y abriendo un proceso de cambio social y político que había sido demandado durante un largo período por la clase obrera y otros sectores populares. La
oligarquía respondió a este avance de las posiciones del pueblo con el golpe de estado de Franco, como avanzadilla de la deriva fascista del capitalismo europeo. El capital financiero, la oligarquía terrateniente y la iglesia católica, fueron aliados que jugaron un papel protagonista en la conspiración, en la guerra y en la misma dictadura fascista impuesta durante largas décadas.

Aquel período histórico se saldó con la llamada “transición política”, que permitió –con la colaboración del reformismo y de la organización eurocomunista- que el bloque histórico dominante recompusiera su posición de dominación absoluta, sin pagar ningún precio por su criminal acción contra las legítimas aspiraciones del pueblo español durante ese período histórico. La restauración monárquica configuró una forma de estado que ha permitido al capitalismo español su inserción en la cadena imperialista en una posición ventajosa. Para ello fue necesario obtener la colaboración no solo de las organizaciones políticas que se reclamaban de la
clase obrera sino también de las principales organizaciones sindicales, que en estas décadas han jugado un papel imprescindible para maniatar la lucha de la clase obrera de este país.

Transcurridos ochenta años el capitalismo español ha entrado en una fase superior, de inserción en el capitalismo internacional y de adaptación de su superestructura política a las necesidades de la actual forma de la dictadura del capital, que es la monarquía parlamentaria. La crisis estructural del capitalismo internacional, que impone violentamente todo tipo de medidas para aumentar la tasa de explotación de la clase obrera, no hace más que confirmar este análisis, que está llevando a la clase obrera a retrocesos históricos y a una pérdida generalizada de sus conquistas y de sus condiciones de vida.
Hoy la cuestión de la República se plantea, por tanto, en otras coordenadas políticas. Finalizó, hace tiempo, la etapa en la que fracciones del bloque dominante podían transitar algún camino de avance democrático junto a sectores del pueblo. Hoy no podemos crear la ilusión de que es posible abrir un período de transición entre la actual monarquía parlamentaria y la sociedad socialista. La república que ha de venir es la república socialista, es decir, es el cambio en la forma de estado que se ha de dar en el proceso de la revolución socialista en nuestro país y de la toma del poder por la clase obrera.

El PCPE trabaja por la creación de un Frente Obrero y Popular por el Socialismo. Un Frente sustentado en una alianza de aquellos sectores más avanzados de la clase obrera -organizados en el Partido Comunista- con otros sectores sociales explotados y oprimidos por el capitalismo español. Un Frente concebido como “alianza revolucionaria de todos los explotados y todas las explotadas”. En esa
línea estratégica el PCPE trabajará por concretar esa política de alianzas con organizaciones sindicales, políticas, de mujeres, juveniles, culturales, etc., en función de la composición de clase de las mismas, y no como un conglomerado de siglas ajeno a las condiciones concretas del desarrollo de la lucha de clases en nuestro país.

Un amplio movimiento republicano, sustentado en estas claves políticas, debe trabajar participando en las luchas diarias de la clase obrera y de los pueblos del estado para convertir el objetivo de la república socialista en una aspiración impulsada por los sectores más combativos del pueblo trabajador, y apoyada por las más amplias masas en una estrategia de acumulación de fuerzas que al tiempo que acorrala a la monarquía borbónica trabaja por la revolución socialista en este país.

Este 14 de abril, exigiendo memoria, justicia y reparación; y luchando por la república socialista que dará respuesta política al derecho de autodeterminación de pueblos y naciones y que iniciará la etapa histórica del poder obrero en España, el PCPE sumará sus fuerzas con todas las movilizaciones que se convoquen en este aniversario histórico.

POR LA REPÚBLICA SOCIALISTA DE CARÁCTER CONFEDERAL

POR EL DERECHO DE AUTODETERMINACIÓN

POR LA UNIDAD DE LA CLASE OBRERA

martes, 29 de marzo de 2011

El Otro Jaén entrevista a Pablo Ortega, secretario local del Colectivo de Jóvenes Comunistas

Desde aquí agradecemos profundamente el espacio de difusión ofrecido por los compañeros de El Otro Jaén. Como dicen ellos, ¡arriba lxs que luchan!

A continuación reproducimos integra la entrevista, publicada tanto en El Otro Jaén
http://elotrojaen.blogspot.com/2011/03/el-otro-jaen-entrevista-pablo-ortega.html

como en Kaos en la Red
http://www.kaosenlared.net/noticia/otro-jaen-entrevista-pablo-ortega-secretario-local-colectivo-jovenes-c





El Otro Jaén: Háblanos de los CJC.


El 13 de enero de 1985, el Partido Comunista de los Pueblos de España crea la Comisión Estatal de los CJC, primera dirección provisional de los Colectivos de Jóvenes Comunistas. Se cumplía un año de la fundación del entonces Partido Comunista -popularmente conocido como PC y “punto”, al que posteriormente se le añadiría la coletilla “de los Pueblos”, tras la denuncia presentada por el Partido Comunista de España, por entender que el nombre de la nueva organización comunista creaba confusión entre los ciudadanos, y la sentencia judicial a su favor- y el refundado proyecto marxista-leninista para el Estado Español reconocía la necesidad de una organización de lucha para la juventud comunista.


La historia de los CJC no se puede entender al margen de la historia del movimiento comunista en el Estado Español. Su fundación trató de ser un punto de inflexión que marcase el inicio de la recuperación del leninismo y del abandono del eurocomunismo, proyecto caracterizado por las renuncias ideológicas, paralelas a la conciliación de clases, la lucha electoral y las batallas internas. Los CJC siempre han creído en una organización presente en las luchas de la calle, ofreciendo organización y lucha ante los problemas concretos y reales de la juventud, con una estructura cohesionada y dinámica basada en el centralismo democrático y alejada de todo burocratismo.


EOJ: ¿Qué valoración haces del 2010 en cuanto a la relación entre reformas regresivas y movilización social?


Los acuerdos entre CC.OO., UGT, gobierno y patronal, son una traición a toda la clase obrera porque se pacta -nos guste o no- en nombre de la misma, pretendiendo representar sus intereses. Además, están aceptando renunciar a muchas conquistas que la clase obrera de este país llegó a tener, producto de su lucha heroica durante varios siglos.


El pacto se justifica, única y exclusivamente, por las necesidades del capitalismo español, inmerso en una profunda crisis de su proceso de acumulación. Crisis estructural para la que el capital no encuentra salida.


En esta situación extrema, Toxo y Méndez acuden solícitos en socorro del enemigo de clase. Asumen la defensa de los intereses de la oligarquía como los prioritarios y ponen a la clase obrera, atada de pies y manos, a disposición del capital, para facilitarle una mayor tasa de explotación de los trabajadores del Estado Español en un escenario de paz social.


Se profundiza el proceso de desarme ideológico de la clase obrera, que este sindicalismo servil ha protagonizado durante las últimas décadas.


En una situación tan grave como ésta, hay que organizarse y crear conciencia. Es necesario diferenciar entre los dirigentes traidores, y miles de sindicalistas y sectores de la clase obrera que no comparten esta actuación. Por ello no es el momento de dividir a la clase, sino el momento de buscar la unidad más amplia posible para articular un gran bloque obrero y popular contra el pacto social y contra la paz social impuesta.


Lejos de protagonizar una pelea de siglas, hoy hay que impulsar mecanismos transversales de unidad de la mayoría de la clase, independientemente de su filiación sindical. El PCPE ya propuso hace unos meses, a raíz de un gran debate interno sobre movimiento obrero, la creación de los Comités de Unidad Obrera (CUO), que tienen la finalidad de crear una plataforma sindical combativa, un tipo de sindicalismo determinado por el protagonismo de la asamblea, y la unidad de acción de todo trabajador que comparta esta propuesta, sin tener que renunciar a su sigla sindical.


Los tiempos que vienen serán muy duros para el proletariado. Pero estas situaciones siempre ofrecen oportunidades nuevas para romper las cadenas, y realizar aquello que durante décadas parecía imposible.


El capitalismo español puede encontrar un cierto respiro con la traición pactada, pero también puede encontrarse con el inicio de una etapa de lucha obrera donde la radicalidad y la masividad sustituyan al controlado escenario de luchas que ha enfrentado hasta el presente.


La crisis capitalista del Estado español, como parte de la crisis internacional, tiene por delante la agudización de las contradicciones de clase a cotas muy superiores a las actuales. En el futuro próximo, como siempre, la lucha y la unidad nos harán fuertes, y se abrirá el camino hacia la victoria.


EOJ: Aun a toro pasado, ¿qué valoración haces de la huelga del 29S?


La jornada del 29S ha significado una respuesta importante por parte de la clase obrera a la convocatoria de Huelga General. La respuesta más decidida del proletariado industrial, y de sectores importantes del transporte y de los puertos, marcan esta jornada de lucha como un buen punto de apoyo para la apertura de una nueva fase de lucha obrera y popular contra la crisis capitalista y contra el sistema mismo.


La clase obrera tiene que concienciarse de que con una sola jornada de huelga no se derrotan las políticas que va aprobando este gobierno, o que aprobará el próximo. La lucha es una lucha radical entre dos bloques que cada vez se excluyen más; por un lado la clase obrera y el conjunto de los sectores populares, y por otro la oligarquía y sus lacayos. La lucha es entre los intereses y derechos de la mayoría, y los intereses de la élite expoliadora y parásita.


El bloque hasta hoy hegemónico no dudará en aplicar toda la violencia que crea necesaria para tratar de preservar su posición de privilegio. Violencia policial, violencia en el trabajo, violencia en las relaciones sociales de todo tipo y violencia en la guerra imperialista de expolio y saqueo.


No voy a entrar en una guerra de cifras, ni siquiera valoraré si los sindicatos mayoritarios pusieron toda la carne en el asador para que la Huelga General fuera exitosa, valoro que fuera una jornada de lucha reivindicada y exigida desde abajo, lejos del formalismo de los que realmente tienen capacidad para convocar desde las instituciones del Estado, en definitiva, un buen punto de partida si seguimos apostando por un escenario de lucha sostenida y reivindicación, porque el contexto de lucha es duro y de largo recorrido.


EOJ: ¿Qué previsión haces de la movilización social en 2011 y cuáles piensas que pueden ser los caballos de batalla de las organizaciones antagonistas al capitalismo?

Nos encontramos ante un contexto de tránsito, estamos pasando de un escenario donde la “paz social” impuesta por los llamados “agentes sociales” no hacía presagiar ninguna lucha capaz de aglutinar a amplios sectores de la sociedad a una situación en que los sectores más precarizados y maltratados por el avance del neoliberalismo están tomando conciencia de su situación.


Pero este empeoramiento de la situación general no hará por sí mismo que una gran movilización social sea posible, ni mucho menos que triunfen sus reivindicaciones. En Europa ya se han vivido situaciones similares, que en vez de llevar a la clase obrera a la consecución de sus objetivos han devenido en el triunfo del nazi-fascismo.


Por tanto, los anticapitalistas nos encontramos ante una misión histórica, debemos de ser capaces de combatir la ideología xenófoba y fascista que se está imponiendo en algunos medios como solución factible a la crisis del sistema capitalista; a su vez, debemos de confrontar las corrientes oportunistas que intentan dividirnos y que proponen un “capitalismo social o de rostro amable” como solución al “neoliberalismo salvaje”.


Estamos en la obligación de ser capaces de destapar las mentiras que se están inculcando en la clase trabajadora a través de los medios de comunicación y la clase dirigente. Es obligación de todos los anticapitalistas buscar puntos de acuerdo que nos lleven a revertir la situación actual. Hemos perdido demasiado tiempo, es hora de actuar.


EOJ: En cuanto a la juventud, y por ser una organización específica en este sentido, qué papel piensas que pueden jugar los jóvenes en las futuras movilizaciones.


Casi el 50% de los jóvenes menores de treinta años se encuentran en situación de desempleo, de entre los jóvenes que trabajan más del 75% lo hacen temporalmente o en situación de precariedad -o temporalmente y precariamente a la vez-, hemos tenido más facilidades que nuestros padres en nuestra niñez, pero, sin embargo, al contrario que nuestros progenitores, no tenemos futuro.


Las organizaciones económicas mundiales ya han reconocido que por primera vez en la historia de la humanidad habrá generaciones de jóvenes cuya calidad de vida será inferior a la de sus predecesores. La humanidad, en vez de avanzar, retrocede.


Ante esta perspectiva, los jóvenes debemos organizarnos y luchar por un futuro que el sistema capitalista nos niega, sólo podemos perder nuestras cadenas, pues el presente e incluso el futuro ya nos lo han robado.




EOJ: Bajando un poco al terreno de lo local, ¿cómo valoras el gobierno del PSOE en la Junta de Andalucía?


El PSOE es un partido al servicio de las grandes multinacionales y la banca, increíblemente conserva todavía gran predicamento en amplios sectores de la clase trabajadora, a pesar de que es el principal responsable de las grandes reformas laborales que se han llevado a cabo desde el franquismo, de que legalizó las empresas de trabajo temporal, de que nos ha metido de lleno en la estructura militar e imperialista de la OTAN, de que ha aprobado la jubilación a los 67 años, de que creó y alimentó la guerra sucia, de que se apoya, para reprimir a los sectores de la sociedad más conscientes, en unas fuerzas de seguridad que han sido denunciadas reiteradamente por Amnistía Internacional como torturadoras, etc., etc., etc.


Vivimos en un neofranquismo, el Dictador tenía razón cuando dijo que “todo estaba atado y bien atado”, hay un sistema de alternancia de partidos como en la época de la Restauración. Partido Popular y PSOE se alternan en el poder, pero ambos representan los mismos valores, sus diferencias son de matiz, ambos están de acuerdo en los grandes asuntos macroeconómicos y en la estrategia neoimperialista.


No creo que deba decir nada de su gestión en Andalucía, las cifras hablan por sí mismas, hoy día miles de andaluces siguen emigrando al exterior para tener acceso a un futuro, como hace treinta años, los que deciden quedarse aquí están abocados al paro y la precariedad. El problema es que muchos andaluces creen que con el cambio de gobierno en la Junta de Andalucía las cosas van a mejorar. Se equivocan de largo, el problema no es de siglas, es de políticas.


EOJ: ¿Y en la ciudad de Jaén?


La ciudad de Jaén es un claro ejemplo de lo que, previsiblemente, nos depara el futuro para Andalucía.


El gobierno del PSIU (PSOE + Izquierda Unida), que para muchos sectores progresistas suponía una puerta a la esperanza después de muchos años de gobierno del PP, ha mostrado las limitaciones que tiene, para transformar la sociedad, el contubernio entre “capitalistas humanos” y socialdemócratas, por no suponer una ruptura con el sistema capitalista y limitarse únicamente a hacer una gestión con más maquillaje social que la del Partido Popular, pero con los mismos resultados negativos para el conjunto de los trabajadores.


Los grandes proyectos llevados a cabo en la ciudad se han realizado de espaldas al ciudadano, sin explicar lo que se pretendía con ellos y, lo más importante, sin contar con el beneplácito de la gente. Podemos discutir si son buenos proyectos o no para la ciudad de Jaén, pero no podemos discutir que esos proyectos han despertado reacciones contrarias, incluso desde sectores de la izquierda, y que no se ha buscado por parte del gobierno del PSIU la participación ciudadana en la discusión sobre la idoneidad de los mismos o no.


Ejemplos de colaboración entre PSOE e Izquierda Unida, en distintos ámbitos de la administración pública -Generalitat de Cataluña, Asturias, ayuntamientos de Sevilla, Barcelona, Córdoba...-, nos han mostrado en innumerables ocasiones que no debemos albergar ninguna esperanza en este tipo de gobiernos. Estamos ante el eterno debate de la izquierda entre “reforma” o “revolución”. Los anticapitalistas nada podemos esperar del PSIU, pues ellos se encuentran cómodos dentro del sistema y no apuestan por un cambio del mismo, sino por una profundización en la democracia liberal, en definitiva, pequeños parches al sistema capitalista.


EOJ: ¿Cuáles crees que pueden ser las debilidades más importantes de las organizaciones y movimientos sociales antagonistas al capitalismo en Jaén?


La división generalizada de la izquierda es la causa más clara que hace que los movimientos anticapitalistas no sean una alternativa real al sistema existente. La unión hace la fuerza, debemos buscar lo que nos une y trabajar juntos en los campos donde compartimos las mismas inquietudes, dejando de lado inútiles querellas, en la mayoría de los casos heredadas de nuestros predecesores, que en nada nos ayudan en nuestra labor cotidiana y que nos dividen en discusiones estériles.


La diversidad ideológica no debe de ser un problema, muy al contrario, diferentes escuelas de pensamiento anticapitalista se pueden complementar, cuatro ojos ven siempre más que dos. Eso sí, no permitiremos que se combata en los dos lados del frente, o se está en un lado de la trinchera o se está en el otro, hay organizaciones que se definen de “la izquierda real y transformadora” pero que a la hora de la verdad practican una política favorable al capital, porque no cuestionan la validez del capitalismo como sistema económico de dominación y se dedican a proponer reformas parciales al mismo.


Nuestra propuesta en la ciudad de Jaén es de unidad de acción de todas las fuerzas anticapitalistas, por eso propusimos la creación del Frente de Izquierdas. Desafortunadamente el Frente no termina de cuajar, por la obstinación que presentan algunos compañeros en incidir en lo que nos divide y, también, por la propaganda negativa hacia el Frente de Izquierdas que hace la organización que muy pretenciosamente se autoproclama como la destinada a conseguir la unidad de la izquierda, pero que a la hora de la verdad no defiende la liquidación del capitalismo y se conforma con ligeras reformas a los principios más controvertidos del mismo.


EOJ: ¿Y sus fortalezas?


La baza más importante de las organizaciones anticapitalistas es la firme convicción que poseen en que el capitalismo es un sistema económico injusto, que causa la muerte a miles de personas en los países subdesarrollados -40.000 personas mueren de hambre al día según datos de la FAO, mientras que en el mundo sobran más del 10% de los alimentos que se producen- y condena a la pobreza a millones de seres humanos incluso en los países desarrollados -donde la mayoría de los trabajadores soportan condiciones laborales deleznables mientras una minoría parasitaria se enriquece a su costa-. Actualmente, no tenemos mucha fuerza, pero estamos en posesión de la razón, y eso es muy importante, porque nosotros siempre podremos obtener fuerza de nuestra razón, pero los capitalistas nunca podrán obtener razón de su fuerza.


EOJ: ¿Crees que debe haber una nueva huelga general? ¿La apoyarías?

En algunos territorios del Estado Español ya se ha producido una segunda Huelga General y nuestras organizaciones en esos territorios han participado activamente en la misma.


Nosotros, al igual que muchos de nuestros compañeros en las zonas del Estado donde por diferentes motivos no se ha conseguido convocar una segunda jornada de lucha, hemos apoyado dicha convocatoria y hemos estado presentes en las muestras de apoyo que se han desarrollado en distintos puntos de Andalucía. Explicando nuestras propuestas al respecto y exigiendo la unidad de la clase obrera, independientemente del sindicato donde estén afiliados, para llevar a cabo cuantas medidas se consideren necesarias para avanzar en la consecución de nuestro objetivo de clase, que no es otro que la construcción del socialismo.

martes, 8 de marzo de 2011

8 de Marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora contra el Capitalismo y el Patriarcado




8 de marzo

DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER TRABAJADORA
CONTRA EL CAPITALISMO Y EL PATRIARCADO


Este 8 de marzo se cumple 100 años del establecimiento del día internacional de la mujer trabajadora por la Conferencia de Mujeres Socialistas en la URSS (hay versiones que dice que esta fecha se estableció en la II Conferencia Internacional de mujeres en Copenhague en 1910, pero no fue así, pues lo que se acordó fue establecer un día, pero quedó sin fecha concreta. En Alemania se empezó a celebrar el 8 de marzo en 1914), con lo que queda patente en un aspecto más, la influencia de la Revolución de Octubre en la lucha por los derechos de las mujeres.

El sistema de dominación ha intentado tergiversar la memoria colectiva, manipulando la historiografía para eliminar el carácter comunista que adquirió, olvidando la vinculación entre la tradición socialista, fundamental impulsora de la lucha por la igualdad de las mujeres durante esos años, y el origen del 8 de marzo. Incluso hemos olvidado que el color de las banderas con las que las trabajadoras salían a la calle a luchar era el rojo y no el lila como después se estableció, pues eran las militantes de los partidos socialistas y comunistas las que estaban a la vanguardia de estas luchas, reivindicando, entre otras cosa, algo vigente en la actualidad: “a igual trabajo, igual salario”. Posteriormente, en 1975, la ONU en su Asamblea General estableció la fecha de 8 de marzo “Día Internacional de la Mujer”.

Hoy día las instituciones y los partidos de la burguesía tienen un discurso engañosos sobre la igualdad de género y presentan opciones falsamente libertadoras, y por ello debemos confrontar sus ideas directa y abiertamente a la ofensiva, ya que la lucha feminista desde su origen tiene un marcado carácter de clase que hay que recuperar, pues las mujeres no encontraremos ninguna solución a nuestra condición de oprimidas si no empujamos en la necesaria abolición de capitalismo y en la derrota del patriarcado.

La crisis estructural en la que nos encontramos, deja un balance para las trabajadoras desolador, estamos siendo golpeadas directamente con ajustes presupuestarios, congelación de la ley de dependencia, retirada de la ayuda a la natalidad, reducción de los salarios en la función pública y en algunos sectores, privatizaciones de servicios públicos, desmantelamiento de guarderías, comedores, residencias de mayores y todo un etcétera, volviendo las mujeres a cargar con todo el trabajo familiar. Estas medidas que nos afectan de manera especial y que junto con las reformas del mercado laboral, en el que estamos en una situación de interinidad, con jornadas parciales, con peores salarios, con una tasa de actividad femenina muy por debajo de la masculina, con crecientes tasas de paro y con la pactada modificación al sistema de pensiones que acaba de reducir la pensión de jubilación en una media de un 25% (cuando ya partíamos de pensiones más bajas por las altas tasas de precariedad) y que al alargar la vida laboral y el período de cotización, nos obliga a permanecer en el mercado laboral más tiempo, dificultando la conciliación de la vida laboral y familiar. El paro, los EREs y los recortes salariales general una enorme violencia social, que se vuelve contra las mujeres porque somos consideradas inferiores, dependientes y al servicio de las necesidades de los demás. Por otro lado, mientras que el gobierno entrega a los bancos y a las grandes empresas, incluso con beneficios, millones y millones de euros de ayuda, las mujeres agredidas necesitan viviendas, ayuda económica y contratos laborales que no llegan, porque no hay presupuesto.

También hay que hacer mención a que la violencia patriarcal malogra la vida de miles y miles de mujeres cuyo único delito consiste en ser una mujer en una sociedad dividida en géneros y en clases sociales, donde el bienestar general no constituye el principal derecho fundamental, y donde se dictan leyes y se crean juzgados especiales, incapaces de mejorar la situación. Consideramos que ni los distintos gobiernos del PSOE y PP, ni la antidemocrática monarquía designada por el régimen de Franco (todos ellos muy patriarcales) tienen el más mínimo interés en solucionar la violencia de género, porque para acabar con la violencia de género, primero habría que acabar con las causas que lo engendran: división sexual del trabajo, explotación de género, doble jornada laboral, menor salario femenino, imagen denigrante de la mujer en la industria del cine y en la publicidad, modelo familiar sexista, paro y supeditación del interés colectivo al beneficio privado y al capital.

Por ello las mujeres debemos tener claro que sólo la articulación de una respuesta contundente, junto con el resto de la clase obrera, pero introduciendo elementos de la lucha contra la doble opresión que sufrimos, podremos ir enfrentando las consecuencias de la crisis sistemática y dando respuesta en clave de situar en el horizonte la necesaria construcción de la sociedad nueva.

Comisión Feminista PCPA/PCPE y CJC Andalucía

07-03-11